Un mes construido sobre tus horarios, tu actividad y tu historia con la comida. No una dieta más.
La escribes dos veces para que no se cuele ninguna errata, y entras directamente.
Repasas tus respuestas (vienen rellenas) y se genera uno nuevo. El de ahora se queda donde está.
Dime qué quieres cambiar: qué alimento no quieres ver, a qué hora comes, qué días entrenas, o si lo prefieres con o sin cantidades. Se rehace tu plan actual con esos cambios.
Con lo que me has contado hay más de una forma de montar tu menú, y ninguna es la correcta para todo el mundo. Te explico cada una y eliges tú.
Esto es lo que hay en tu menú de esa semana, por zonas del súper. Si has cambiado algún plato, la lista cambia contigo. Toca lo que ya tengas para tacharlo.
Con esa estructura hay más de una forma de colocar el carbohidrato en tu día de entrenamiento. Ninguna es la correcta: son formas distintas que funcionan en personas distintas.
Cruzando tus respuestas con el método. Tarda menos de un minuto.